Hassan, que la semana pasada recibió una carta de la fiscalía en donde se le advierte que Schering-Plough podría ser sometida a un proceso penal, se verá presionado para llegar a un acuerdo rápidamente sin sobrepasar las reservas legales de 150 mdd de la compañía.
Es una distracción que a duras penas se puede permitir, pues Hassan está muy ocupado buscando sucesores para su fármaco contra la alergia, Clarityne, que suponía un negocio de tres mil mdd, pero que en diciembre pasado perdió la protección de su patente.