El foco de la presentación del jefe de la Fed ante el comité de Bancos del Senado y de la audiencia de mañana en el panel de servicios financieros de la Cámara de Representantes, se centrará en las visiones políticas rivales sobre cómo estimular la débil expansión de la mayor economía mundial.
En tanto los legisladores demócratas sostienen que las propuestas del gobierno y su pieza central, que es la eliminación de los impuestos sobre los dividendos, provocarán el retorno de los grandes déficit fiscales; por su parte los republicanos, con algunas reservas, afirman que el plan de recortes de impuestos es la mejor forma para liberar el espíritu empresarial estadounidense que generaría nuevas inversiones y más empleos.
En su testimonio el funcionario podría dar un pronóstico económico moderadamente favorable, atenuado con una advertencia de que los riesgos globales representan un nubarrón sobre las perspectivas; los riesgos incluyen una posible guerra contra Irak y también la posibilidad de una escalada en las tensiones con Corea del Norte.
Por su parte funcionarios de la Fed señalaron que cuando termine la incertidumbre mundial, las bajas tasas de interés y los firmes avances de la productividad darán respaldo a una mejoría del clima económico.